Las entrevistas de Rolling Stone: Jim Morrison. Parte 2

Segunda parte de la entrevista. He pasado demasiado tiempo fuera de casa, y no me había tomado un minuto para subirla. Disfruten. Todavía faltan varias partes.

- ¿Como empezaste con esto? ¿Cómo decidiste que ibas a ser músico?

- Creo que tenia el deseo reprimido de hacer algo así desde que oí… ¿Sabes?, el nacimiento del rock & roll coincidió con mi adolescencia, con mi toma de conciencia. Fue en verdad apasionante, a pesar de que en ese momento no podía, racionalmente, permitirme fantasear con hacerlo alguna vez. Pienso que durante todo ese tiempo estuve acumulando en mi subconsciente todas mis inclinaciones y las músicas que escuchaba. Entonces, cuando finalmente sucedió, mi subconsciente había preparado todo.
No lo pensé. Sólo se dio, estaba ahí. Nunca canté. Ni seme había ocurrido. Pensaba que iba a ser escritor o sociólogo, tal vez dramaturgo. Nunca iba a conciertos; fui a uno o dos, como mucho. Vi algunas cosas por televisión, pero nunca fui parte de eso, sin embargo, oía en mi cabeza toda una situación de recital. Con una banda y canto y público, mucho público. Esas primeras cinco o seis canciones que compuse… Yo sólo estaba tomando notas de un recital de rock que sucedía dentro de mi cabeza. Y una vez que había escrito las canciones, tenia que cantarlas.

- ¿Cuándo fue esto?

- Hace aproximadamente tres años. Yo no estaba en un grupo ni nada. Terminé la universidad y me fui a la playa. No estaba haciendo nada en particular. Por primera vez era libre. Había estudiado, sin parar, durante quince años. Era un verano cálido, sensacional, y empecé a oír canciones. Creo que todavía tengo el cuaderno con las canciones escritas ahí. Esta especie de concierto mítico que oí… Me gustaría intentar reproducirlo alguna vez, ya sea en la realidad o en un disco. Me gustaría reproducir lo que oí en la playa aquel día.

- ¿Alguna vez tocaste un instrumento?

Cuando era chico intente un tiempo con el piano, pero no tenia la disciplina suficiente como para seguir.

- ¿Durante cuanto tiempo?

Sólo unos meses. Creo que llegue al libro del tercer nivel.

- ¿Ahora tienes ganas de tocar un instrumento?

En realidad, no. Toco las maracas. Puedo tocar unas pocas canciones en el piano. Son invenciones mías, no mas, así que no es música en serio; es ruido. Puedo tocar una canción. Pero tiene sólo dos cambios, dos acordes, es bastante básica. Me gustaría mucho poder tocar la guitarra, pero no tengo las ganas suficientes como para hacerlo. (Pausa). ¿Tú tocas algo?

- No…

- Leí un libro que escribiste, The Hippie Papers (El periódico hippie). Había buenos artículos. He pensado en escribir para la prensa underground, porque no se de ningún otro lugar en el que puedas tener una idea y verla impresa de manera casi inmediata. Me gustaría escribir una columna para periódicos underground. Contar cosas que veo. No ficción, sino crónicas. Simplemente tratar de hacer informes precisos de cosas que presencio, especialmente en Los Angeles. Supongo que tengo miedo de desperdiciar en el periodismo muchas buenas ideas. Si las mantuviera en mi cabeza durante el tiempo suficiente podrían convertirse en algo. A pesar de que hubo algunos buenos escritores que incursionaron en el periodismo: Dickens, Dostoievsky… y, por supuesto, Mailer es un periodista contemporáneo.

- Mailer incluso sacó una novela, un capítulo por mes, con fecha de cierre y todo, para “Esquire”…

- Y es brillante. El sueño americano. Probablemente una de las mejores novelas de la ultima década.

- Es interesante… mucho buen material es concebido específicamente para diarios y revistas, así como mucha música buena es concebida para un disco: todos son cosas descartables, cosas a disposición prácticamente de cualquiera, por poco dinero y que después se tiran o se cambian, o uno se deshace de ellas bastante rápido. Eso hace que muchas formas de arte sean muy transitorias…

- Si, me encanta eso. ¿A ti no? Eso es lo que amo de las películas: son tan perecederas… Una sola gran explosión atómica y todo el celuloide se derretiría. No habría películas. Hay una escena estupenda en un libro llamado Only Lovers Left Alive (Solo los amantes quedaron vivos). ¿Lo leíste?

- Sí. ¿Los Stones no lo iban a llevar al cine?

- Sí, hace mucho tiempo. Si se hubieran juntado, hubieran hecho algo realmente bueno. De cualquier modo, en esa escena, un tipo está en territorio enemigo -los chicos han heredado la tierra; todos los adultos se han suicidado- y por la noche entra a tropezones en un edificio abandonado y oye un ruido extraño. Resulta que es una pandilla de chiquillos de entre 6 y 12 años, reunidos alrededor de un televisor que no funciona, y uno de ellos esta imitando los viejos programas de televisión. Creo que eso es hermoso. Y es por eso que me gusta tanto la poesía: porque es tan eterna. Mientras haya gente, se podrán recordar palabras y combinaciones de palabras. Nada puede sobrevivir a un holocausto salvo la poesía y las canciones. Nadie puede recordar una novela completa. Nadie puede describir un filme, una escultura, una pintura. Pero en tanto y en cuanto haya seres humanos, las canciones y la poesía pueden continuar.

- ¿Cuándo comenzaste a escribir poesía?

- Creo que cuando estaba en quinto o sexto grado escribí un poema llamado “The Pony Express”. Ese es el primero que recuerdo. Era una especie de balada. Sin embargo, nunca pude terminarlo bien. Siempre quise escribir; pero imaginaba que no seria bueno a menos que, de algún modo, mi mano tomara el lapicero y empezara a moverse sin que yo decidiera nada. Como escritura automática. Pero nunca sucedió. Escribí algunos poemas, por supuesto.
Por ejemplo, escribí “Horse Latitudes” cuando estaba en la secundaria. Durante la secundaria y la universidad guardaba un montón de cuadernos y después, cuando terminé, por alguna estúpida razón -un acto sabio, tal vez- los tiré todos a la basura. No se me ocurre nada que quisiera tener ahora más que esos dos o tres cuadernos perdidos. Estuve pensando en hacerme hipnotizar o tomar pentotal para tratar de acordarme, porque escribía en esos cuadernos todas las noches. Pero tal vez, si nunca los hubiera tirado, jamás habría escrito nada original, porque eran más que nada una acumulación de cosas que yo había leído o escuchado, como citas de libros. Pienso que si no me hubiera deshecho de ellos nunca habría sido libre.

- ¿Hay algunas canciones que te gusten más que otras?

Te digo la verdad: no las escucho demasiado. Hay canciones que me gusta hacer en vivo mas que otras. Me gusta cantar blues, esos largos trips de blues, liberados, donde no hay un comienzo ni un final determinado. Me meto en un ritmo y puedo seguir inventando cosas. Y todos están haciendo solos. Me gusta mas ese tipo de canción que una canción. Empezar con un blues y ver adonde nos lleva…

1 Respuesta a “Las entrevistas de Rolling Stone: Jim Morrison. Parte 2”


  1. 1 betina Noviembre 27, 2008 a las 5:59 pm

    Lo que me pasa con los doors y en particular con Morrison, a quienes escucho desde los 16 años, ahora tengo 39, es que no me canso de escuchar, cada tema me transmite esa energia de la que habla Morrison, me parece un grupo que hizo de todo, y muy bello, fuerte. Morrison me parece que fue una persona muy autentica sumamente profundo y con una mente super estimulada por la lectura y su profundidad emocional. Para mi es la mejor banda de todos los tiempos, no me cansan y eso que no tienen tantos temas ni discos, igual para mi son un monton. Creo que Morrison fue un artista incomparable y como dijo en la nota su musica y poesía perdurara por siempre.


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